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El Mezquín quiere rentabilizar la trufa de verano

Article publicat Diario de Teruel

16-06-12

Belmonte de San José acoge la primera feria sobre este hongo

El Mezquín quiere rentabilizar la trufa de verano, un producto avalado por el mejor restaurante del mundo

Cuando el mejor restaurante del mundo, el Celler de Can Roca, ha incluido la trufa de verano en uno de sus menús degustación, será porque tiene un gran valor gastronómico, aunque su precio en el mercado sea inferior al de la trufa negra de invierno. Tradicionalmente se ha obtenido de forma silvestre, pero en el Mezquín están convencidos de que puede tener una rentabilidad económica si se cultiva. Por ello, este fin de semana han organizado en Belmonte de San José la I Feria de la Trufa de Verano, que por el momento está siendo un éxito.

La trufa de verano se diferencia de la de invierno en que es más suave. Pese a que por fuera son muy parecidas, por dentro la primera presenta un color avellana. Al paladar es más suave, por lo que combina mejor con platos de verano (ensaladas, rissotos o pescados). Es más barata que la trufa negra que se cultiva predominantemente en Gúdar-Javalambre, pero ello no le resta valor culinario.

Sus árboles hospedantes son carrascas, coscojas y pinos, que si bien están presentes en la naturaleza de forma natural, también pueden plantarse. “En el Bajo Aragón hay un montón de vales abandonadas, que podrían cultivarse mediante proyectos como el del Banco de Tierras del Matarraña”, sugirió el coordinador de la feria, José Fargas, convencido de que puede ser fuente de renta para los agricultores.

La trufa de verano madura entre los meses de mayo y julio. Como este año el calor ha llegado tarde, aún está verde. Por ello, el precio de las que ya se han recogido es más elevado que de costumbre, llegando a los 120 euros por kilo cuando normalmente ronda los 80. “En una hectárea te pueden salir en un año bueno unos 50 kilos”, aseguró Fargas.

La feria cuenta con un total de 18 expositores, entre los que están presentes viveros o productores de mermeladas y embutidos elaborados con trufa, así como sectores complementarios como el del vino. También hay hueco para el Museo de la Trufa de Navarra